El 21 de julio de 2026, Fox News reveló en exclusiva que la Casa Blanca había dado una instrucción nueva: el Departamento de Guerra y la comunidad de inteligencia deben permitir que exfuncionarios y excontratistas con información sobre UAP se reúnan con representantes autorizados —de AARO o del propio equipo de PURSUE— y que, en esas reuniones, se les condonen sus acuerdos de confidencialidad previos. Es una noticia real, fechada, confirmada por funcionarios de la administración. No es el mito.
El mito es la versión que circuló después en redes sociales y foros de inteligencia: la idea de una "amnistía general" que libera a cualquier militar o contratista para hablar con quien quiera, incluida la prensa, sin pasar por ningún filtro. Esa versión no coincide con lo que los propios funcionarios de la administración describieron: un canal cerrado, condicionado y todavía sujeto a revisión de desclasificación antes de que nada se haga público.
Este artículo separa las dos capas —la directiva real de julio y la orden de desclasificación de febrero que dio origen a PURSUE— del mito que las combina en un solo "decreto que rompe los NDAs".
Dos directivas, no una: febrero vs. julio
Parte de la confusión viene de tratar como un solo evento algo que en realidad son dos decisiones distintas, separadas por cinco meses. La primera creó PURSUE como mecanismo de publicación de archivos. La segunda, mucho más reciente, es la que realmente toca los NDAs.
Lo que la directiva de julio sí autoriza
Vale reconocer lo que sí cambió: durante años, congresistas y denunciantes se quejaron de que exfuncionarios con conocimiento directo temían perder su acreditación, su carrera o enfrentar consecuencias legales por hablar, incluso ante comités del Congreso. La directiva de julio responde directamente a esa queja —"estamos eliminando esa fuente de reticencia", dijo un funcionario— habilitando una vía formal donde el NDA deja de ser el obstáculo.
Pero sigue siendo una vía, no una puerta abierta. El testigo primero se reúne con personal de AARO o PURSUE que cuenta con las acreditaciones de seguridad correspondientes; solo ahí, en ese contexto, el NDA puede condonarse. Lo que se comparte no sale automáticamente al público: entra al mismo proceso de revisión y desclasificación que ya regía las tandas anteriores de PURSUE.
- Reunirse sin miedo al NDA: exfuncionarios y excontratistas pueden sentarse con personal acreditado de AARO o PURSUE y hablar de lo que saben sin exponerse a una demanda o sanción por incumplir su acuerdo de confidencialidad previo.
- La condonación es real, no simbólica: dentro de esa reunión, el NDA deja de operar como obstáculo legal — es la primera vez que Washington lo formaliza por escrito.
- Responde a un reclamo de años: legisladores y denunciantes venían señalando que el miedo a violar un NDA, incluso ante comités del Congreso, mantenía callados a testigos con información de primera mano.
Mito vs. realidad, cara a cara
Puesto en paralelo, el contraste entre lo que circula en redes y lo que efectivamente confirmaron los funcionarios de la administración es nítido:
De dónde salió la confusión
La narrativa de la "amnistía general" no salió de la nada. Se alimentó de al menos tres factores que se cruzaron durante el desarrollo de PURSUE.
La paradoja de PURSUE
Lo que cambió el 21 de julio es real y no es menor: por primera vez, Washington reconoce por escrito que el miedo a violar un NDA ha mantenido callados a testigos con información potencialmente relevante, y abre un canal formal para resolverlo. Eso es distinto de simplemente publicar archivos ya clasificados.
Pero sigue siendo el gobierno decidiendo, caso por caso, quién puede hablar, con quién, y qué de eso llega después al público. No hay testigo que pueda invocar la directiva para hablar directamente con un periodista o publicar algo por su cuenta. Es una apertura del embudo de entrada —no del grifo de salida.
// Para llevarse de este artículo
- El 21 de julio de 2026, Trump ordenó condonar los NDAs de exfuncionarios y excontratistas con información sobre UAP — pero solo dentro de reuniones autorizadas con AARO o PURSUE.
- Un funcionario de la administración fue explícito: esto "no es una directiva de desclasificación"; la información sigue pasando por revisión antes de publicarse.
- Es una decisión distinta —y posterior— a la directiva de febrero de 2026 que dio origen a las cuatro tandas de archivos publicadas en war.gov/UFO.
- No existe ninguna disposición que permita a un militar activo o un exfuncionario hablar libremente con la prensa citando esta directiva.
Fuentes
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Fox News · Morgan PhillipsReportaje exclusivo sobre la directiva de condonación de NDAs para testigos de UAPPrimera fuente en reportar la directiva, con declaraciones directas de funcionarios de la administración sobre su alcance y límites.
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DefenseScoopCobertura de la directiva original de Trump en Truth Social sobre desclasificación de archivos UAPReproduce el texto completo del mensaje presidencial que dio origen al proceso interagencial que terminaría llamándose PURSUE.
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Departamento de Guerra de EE. UU. (war.gov)Comunicados oficiales de las cuatro tandas de PURSUE (8 may, 22 may, 12 jun, 10 jul)Registro directo de cada liberación documental, incluyendo el número de archivos y su procedencia por agencia.
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WikipediaUnited States UFO files (PURSUE)Cronología general del programa y su marco interagencial, usada para verificar fechas y agencias participantes.